La Rueda del Año Pagana: Un viaje cíclico de conexión con la Tierra
- Paloma Escobar Martín

- 7 oct 2025
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 23 oct 2025
La Rueda del Año es un calendario sagrado de origen pagano que representa el ciclo natural de las estaciones y los ritmos de la Tierra. Utilizada especialmente en tradiciones como el paganismo, la Wicca y otras corrientes neopaganas, esta rueda se compone de ocho festividades (llamadas "sabbats") que marcan los momentos clave del año solar.
Cada festividad representa un punto de transición en el ciclo de vida, muerte y renacimiento, y ofrece una oportunidad para reflexionar, celebrar y alinearse con los ritmos naturales.
Los ocho sabbats de la Rueda del Año
Samhain (31 de octubre - 1 de noviembre)
El "Año Nuevo Celta". Marca el final de la cosecha y el comienzo del invierno. Es un momento de introspección, memoria y conexión con los ancestros.
Yule (21 de diciembre aprox.)
El solsticio de invierno. Celebra el renacimiento del sol y la esperanza del nuevo ciclo. Es tiempo de recogimiento, descanso y renovación espiritual.
Imbolc (1-2 de febrero)
Representa la luz creciente y la promesa de la primavera. Es un momento para la inspiración, la purificación y el despertar interior.
Ostara (20-21 de marzo aprox.)
El equinoccio de primavera. Simboliza el equilibrio, el renacimiento y la fertilidad. Se celebra la vida que regresa a la tierra.
Beltane (30 de abril - 1 de mayo)
Fiesta del fuego y la pasión. Marca el florecimiento de la naturaleza y la unión de energías femeninas y masculinas. Tiempo de creatividad y vitalidad.
Litha (21 de junio aprox.)
El solsticio de verano. El punto más alto del sol en el cielo. Se celebra la abundancia, la luz y la plenitud de la vida.
Lughnasadh o Lammas (1 de agosto)
Primera fiesta de la cosecha. Se agradece lo recibido y se reconoce el esfuerzo. Es tiempo de compartir, evaluar y prepararse para el descenso hacia el otoño.
Mabon (21-23 de septiembre aprox.)
El equinoccio de otoño. Un momento de equilibrio entre luz y oscuridad. Se celebra la segunda cosecha y se honra el ciclo de la muerte que se avecina.
Más que un calendario: una filosofía de vida
La Rueda del Año no es solo una serie de fechas festivas, sino una forma de vivir en armonía con la naturaleza. Nos recuerda que todo en la vida es cíclico: hay momentos de acción y momentos de pausa, de siembra y de cosecha, de luz y de sombra.
Celebrar estos sabbats no requiere de creencias estrictas ni dogmas. Puedes adaptar sus significados a tu espiritualidad personal, usando cada uno como un espacio para detenerte, agradecer y reconectar contigo mismo/a y con el mundo natural.
Conectar con los ritmos antiguos hoy
En un mundo cada vez más acelerado y desconectado de los ciclos naturales, la Rueda del Año ofrece una herramienta poderosa para volver a enraizarnos. Honrar las estaciones, encender una vela, meditar al amanecer o compartir una comida con intención puede ser una forma sencilla pero significativa de recuperar la espiritualidad cotidiana.
Al recorrer esta rueda a lo largo del año, nos damos cuenta de que el cambio no solo está afuera, sino también dentro de nosotros. Como la Tierra, también somos cíclicos. También renacemos, florecemos, cosechamos y descansamos.





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